6 Cosas que ganarás jugando juegos de rol

Hace un par de días surgió una conversación muy interesante entre mis colegas jugones que quiero compartir con vosotros: lo que nos aportan los juegos de rol.

Me estoy refiriendo a los clásicos juegos de mesa, a esa clase de juego en el que te tienes que preparar tus partidas e inventar una historia que entretenga a tu público, si eres el narrador, o en el que tengas que interpretar bien tu papel como jugador. No a los RPG de consola o pc que te lo vomitan todo a la cara.

No digo que estos sean malos, ni que no nos aporten nada. Pero donde esté el original que se quiten las copias.

Bueno, pero no nos desviemos. El caso es que después del debate he conseguido hacer una lista de esos beneficios que nos han aportado los juegos de rol a lo largo de tantos años dándole duro al lanzamiento de dados. Aquí va:

Imaginación

Sin duda, esta es la habilidad que más va a crecer con nuestra afición. El juego de rol está inicialmente basado en la imaginación. Te tienens que imaginar a tu personaje, a los antagonistas, el escenario, las acciones… Si después de echar unas cuantas partidas no empiezas a ser un pooco más imaginativo, es que algo estás haciendo mal.

Capacidad de resolución de problemas

Reconozcámoslo, las buenas historias están llenas de problemas y los protagonistas tienen que ir solucionándolos. Pues en los juegos de rol ocurre lo mismo, ¿acaso no son historias en las que os zambuis? Resolver enigmas, acertijos, puzzles está a la orden del día en las buenas partidas, eso sí, no en todas las mesas aparecen estos elementos, pues dependen de los gustos del grupo.

Capacidad para elaborar planes

El narrador dice: «La fortaleza es inespugnable. Los goblin han apostado guardias y la puerta ha sido reforzada con bandas de hierro negro». Después de vigilar el enclave y averiguar unos cuantos datos más, las mentes de los jugadores empiezan a maquinar su plan maestro. Todo puede salir como es debido, pero hay que planearlo bien. ¿Cómo lo haríais vosotros?

Capacidad para trabajar en equipo

En los juegos de rol no se gana, ni se pierde. Estos juegos no consisten en llegar a una meta, aunque sí que están llenos de objetivos a conseguir. Lo habitual, aunque no siempre sea así, es que los jugadores formen un equipo y trabajen juntos para avanzar en la dirección que han decidido tomar. Esto conlleva esfuerzo, dejar atrás viejas rencillas y arrimar el hombro.

Empatía y valores éticos

Los jugadores interpretarán a sus personajes en algún momento de la partida, y para hacerlo bien tienen que saber cómo se sienten, cómo piensan, cómo son y qué circustancias les han llevado a su situación actual. Además, casi siempre, tienen en mente la idea del héroe al crear a su personaje, alguien con un código ético que se ajusta a nuestros conceptos de justicia y bondad. Todo esto le lleva al jugador a cuestionarse los valores de la sociedad y a ponerse en la piel del prójimo, y por lo tanto, a adquirir capacidades empáticas que no aportan otras aficiones.

Gusto por la lectura

Aparte de que tengáis que leer enormes manuales para jugar, estos juegos suelen tener un trasfondo literario en el que tarde o temprano os acabaréis sumergiendo. Ahí están los archiconocidos El señor de los anillos, que inevitablemente te arrastra al mundo de Tolkien, y La llamada Cthulhu, inspirado en la literatura lovecraftiana. Sin duda, los libros son la mejor fuente de inspiración para jugadores y narradores.

Seguro que se os ocurren más cosas que os aportan los juegos de rol. Animaos a compartirlas con nosotros dejando un comentario.