Enfrentarse al comentario: estructuras (3ª parte)

Llegó la hora de ponernos serios. En entradas anteriores os he contado para qué servía este tipo de ejercicios y algunos trucos sobre cómo sacar el tema del texto. Ahora les toca el turno a las estructuras.

Como seguramente sabéis, los temas en literatura son limitados. En esta arte casi siempre se trata lo mismo. Fijaos en la poesía renacentista, casi no salen de los mismos tópicos: el amor, la muerte, el paso del tiempo…, siempre lo mismo. Y si avanzamos en las épocas, las cosas no varían mucho. Incluso ahora se sigue escribiendo acerca de esos asuntos ¿Cómo se consigue seguir manteniendo el interés tratando siempre lo mismo?

Bueno, los escritores tienen varios trucos para evitar la monotonía. Uno de ellos es desarrollar el tema de una manera diferente, con distinto orden. Y es que la forma de hablar del amor, el tema más manido, no es la misma en Garcilaso que en Quevedo.

Ni siquiera cuando contamos anécdotas personales lo hacemos todos igual. Estructuramos nuestras narraciones, noticias, poesías… de maneras muy diferentes y siempre de forma personal. Este es uno de los rasgos que hace único a un relato o un texto.

Así que, para nuestro ejercicio de comentario, vamos a intentar descubrir cuál es el orden de ese tema. Esto no es difícil, pero requiere práctica y mucha capacidad de síntesis, es decir, para sacar las ideas principales de cada fragmento. Pero veamos cómo hacerlo.

 Nos vamos a fijar en dos cosas:

  • Signos de puntuación
  • Párrafos

¿Por qué? Pues porque, la mayoría de las veces, cada párrafo encierra una idea completa, si es que no se desarrolla más allá y ocupa más; y porque el punto final o el punto seguido marcan también el compás o el ritmo con el que van apareciendo las ideas. Pero veámoslo con un ejemplo.

Si os fijáis en lo que habéis leído hasta aquí, yo he ido estructurando cada uno de los párrafos, es decir, este texto que acabas de leer tiene cierto orden. Podemos distinguir varias partes:

  • Recapitulación de entradas anteriores (en el primer párrafo)
  • Una introducción (en el segundo párrafo)
  • Desarrollo del tema (a partir del tercero en adelante)
  • Una conclusión (que aparecerá más adelante dando el toque final a esta explicación)

Lo más habitual es encontrar dos o tres partes, no más. Dado que lo que os van a proponer comentar va a ser un texto más o menos corto. Por otro lado, como ya habréis averiguado, el desarrollo suele ocupar más espacio que el resto de los apartados en los que se distribuye la estructura de un texto.

Bueno, y hasta aquí esta tercera entrada sobre el comentario de texto (veis, aquí comienza la conclusión). Espero que os estén resultando útiles estas pautas, que, aunque están dirigidas a los alumnos de la E.S.O., pueden servirnos a los demás para recordar las técnicas básicas de redacción.

Y ya sabéis, si tenéis alguna duda, o queréis rebatir algún tema con el que no estáis de acuerdo, solo tenéis que comentar la entrada.

¡Salud!


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