Manuscrito cuervo: historia de Jacobo de Max Aub

Este es un título que me gustaría recomendar a muchas personas a las que, por tristes casualidades, leo en Facebook. En primer lugar, a aquellos que no tienen empatía y que se han olvidado de que muchos españoles fueron sirios en una época no muy lejana. En segundo lugar, a ese tipo de personas que se creen mejores por haber tenido la suerte de nacer en un lugar donde pueden comer tres veces al día, y dormir de un tirón, sin preocuparse por que unos barriles bomba destruyan sus sueños.

El libro de Max Aub cayó en mis manos sin querer, mientras rebuscaba entre las estanterías de un mercadillo. El título llamó mi curiosidad. Y al leer las primeras líneas me convenció de que iba a ser una grata lectura. No me equivoqué

El proceso creativo echa mano del tópico de la traducción, en este caso del idioma corvino y por un tal J. R. Bululu, para enlazar con el ensayo humanístico escrito por Jacobo, un cuervo amaestrado nacido en el campo de concentración de Vernet d’Ariège. Su estudio sobre la especie humana, el peor animal que habita la Tierra, resulta ser una crítica al sistema concentracionario en el que se mezclan la fantasía, la realidad, y un humor negro que no aleja la miseria del escenario que se nos dibuja, sino que la hace más real e intensa.

El córvido narrador se convierte en nuestros ojos y oidos, nos muestra la realidad de las personas que fueron confinadas en aquellos lugares tras las Guerra Civil española.

Es, sin duda, un libro muy recomendable para no olvidar la historia reciente, para que no perdamos de vista qué y cómo son los campos de concentración, y encima, como todo lo relacionado con el ser humano está escrito en clave de humor, nos servirá para reirnos de nuestra propia estupidez, que buena falta nos hace de vez en cuando para bajarnos los humos.


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